Día del libro. 2016




Nos gusta celebrar el día del libro.
Cada 23 de abril encontramos una excusa para subir nuestra pasión por la lectura al escenario del Salón de Actos. Durante décadas, escogíamos este momento -el aniversario de la muerte de Cervantes- para hablar de un escritor, de una generación o de un tema que, a través de la palabra, pudiera convertirse en poético: la muerte de un amigo, el primer amor de adolescencia, el mar terrible e inmenso, el adios del viajero que comienza en otro lugar una nueva vida, la madre, cuyo recuerdo siempre nos acompaña...
Este mes de Abril, hemos decidido convertir en protagonistas de nuestro evento a unos viejos conocidos. Los libros que, siempre, -desde que éramos niños los que ahora somos muuuy mayores,- han formado parte de nuestros manuales de literatura. Tantos fueron nuestros candidatos, que tuvimos que restringir la entrada al acto a solo unos cuantos textos VIP, prometiendo a los restantes que el próximo año sería su día.
No fue fácil. Tuvimos que decirle "ahora no" a personajes como Don Rodrigo Díaz de Vivar, a Don Juan Ruiz, arcipreste de Hita, al bueno de Garcilaso, que estaba dispuesto a hacernos un hueco entre batalla y batalla. Fue especialmente duro desairar a Lope de Vega, con el encanto que tiene ese hombre, por Dios. E imagínense, negarle la entrada a Calderón, con lo mal que se toma siempre los asuntos de honor...
Nos quedamos finalmente con unos cuantos libros de Amor. Amores distintos, porque en la literatura, como en la vida, cada relación es un mundo. Del mundo de la cultura clásica, escogimos Lisístrata comedia representada por nuestros alumnos en años anteriores y de la que conservábamos algún fragmento "hecho en casa". Lisístrata, cuenta la historia de un grupo de mujeres que decide negarle a sus esposos sus favores sexuales hasta que dejen de andar haciendo la guerra por ahí todo el día y se ocupen de sus esposas, a las que tienen abandonadas.
 


La Celestina, es una genial tragicomedia en la que el amor apasionado se mezcla con la codicia y el engaño. Es sin duda la segunda gran obra  maestra de la literatura castellana de todos los tiempos. Nos advierte de las consecuencias del amor interesado, egoísta e insensato. Nuestro homenajeado Cervantes dijo de esta obra. "libro a mi entender divino si encubriera más lo humano" y luego, para demostrarlo, escribió El Quijote...

 
 
 
 
El Lazarillo de Tormes, en su visita, tuvo a bien recordarnos como, en su mundo de pícaros, cuando los demás, en lugar de compartir las uvas de una en una como se ha acordado, comienzan a tomarlas de dos en dos, lo que hace un chico listo como él, es callar y empezar a cogerlas de tres en tres.
Desde luego, eso solo pasaba en la época de Lázaro de Tormes, nada que ver con lo que ocurre hoy en día... La escogimos porque la vision del amor de Lázaro es sensata, aposentada y práctica. Se siente feliz con su esposa y le importa poco lo que los demás puedan decir.
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 El Departamento de Inglés también tiene algo que decir en esto de los libros inmortales y, aprovechando el centenario de la muerte del genial poeta William Shakespeare, nos ofreció una gentil representación a cargo de sus alumnos de 1º de la ESO de la inmortal  (inmortal en los libros, porque en la obra mueren todos) de la inmortal escena del balcón de Romeo y Julieta
 
 


 

 
Y, desdeñando a Tirso de Molina, que quería que hablásemos de su "Condenado por desconfiado" a Lord Byron (que quería salir en nuestro acto), al mismo Molière, que también escribió un "Don Juan", a José de Espronceda que nos propuso hablar de su "Estudiante de Salamanca" a Valle Inclán...al mismísimo Mozart, que le escribió una ópera al personaje de "Don Giovanni"...¡Uf!, al final decidimos quedarnos con "Don Juan Tenorio", de José Zorrilla. un seductor que ha dado mucho juego a las escenas de amor de nuestra literatura. Representa el amor fingido, el que seduce y rechaza sin pensar en el dolor que provoca. Nuestro alumnos representaron magistralmente la inolvidable escena del sofa:
don juan

¿No es cierto ángel de amor
que en esta apartada orilla,
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
 
 

 
Y por último, el departamento de francés nos sugirió El fantasma de la Ópera, de Gastón Leroux, como ejemplo de amor obsesivo, irracional, desesperado y no correspondido, que es capaz de sacar lo mejor, pero también lo más oscuro del ser humano que lo padece. Aprovechamos aquí unas escenas del magnífico musical que se escribió sobre esta novela, para concluir nuestro pequeño recorrido por algunos de los libros que se pueden leer en la biblioteca de nuestro centro.
 
 

¡HASTA EL PRÓXIMO AÑO!

 
 

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